consejos y reflexiones para una navidad zero waste

Vivir una Navidad Zero Waste: consejos y reflexiones

Las fiestas navideñas son sinónimo de consumismo, derroche y residuos. Es posible vivir una Navidad Zero Waste y acabar las fiestas habiendo generado el menor impacto?

 

Esta épica del año nos invita a reflexionar sobre nuestro modelo de consumo y tomar acciones para reducir los residuos que generamos en estas fechas y todo el año.

 

Consejos generales para una Navidad Zero Waste

 

  • Organizarse y tener tiempo: es algo básico para prevenir residuos y ahorrar tiempo y dinero
  • Priorizar valores y calidad a inmediatez y precio
  • Envolver con pañuelos o papel de periódico (busca «furoshiki» en Google y econtrarás muchos tutoriales!)
  • Hacer decoraciones manuales y recicladas para evitar plástico y cosas de usar y tirar
  • Regalar lo necesario, de calidad y reparable
  • Compra a granel, reutilizable y sólido en la medida que puedas. Te puedes ayudar de nuestra app!
  • Informa de lo que necesitas, así no te van a regalar nada no deseado que no vayas a utilizar
  • En Internet, evitar devoluciones, tienen un alto impacto ambiental!
  • Antes de reciclar, reducir y reutilizar al máximo

Antes de comprar cualquier cosa…aplica la pirámide de las necesidades materiales en este orden:

  1. Utiliza lo que ya tengas
  2. Pídelo prestado
  3. Intercámbialo por otra cosa: haz trueque!
  4. Cómpralo de segunda mano
  5. Alquílalo
  6. Háztelo tú en casa, recuperar las manualidades!
  7. Y si no te queda otra… cómpralo!

Si nos hiciéramos estas preguntas antes de comprar cualquier cosa y no nos dejáramos llevar por las prisas y el querer tenerlo todo ya… otro gallo cantaría!

6 reflexiones con propuestas para una Navidad Residuo Cero

 

1. Piensa en círculos: el cambio hacia la Economía Circular

 

Vivimos en un sistema basado en la explotación de recursos que se tiran al final de su vida útil. Cambiar de paradigma nos permite dejar de pensar en residuos y empezar a pensar en la basura que generamos como recursos.

 

¿Te imaginas que nada de lo que fabricamos acabara en la basura porque todo se reaprovechara al final de su vida útil? Esta eterna circulación de reursos es lo que defiende la Economía Circular. No es nada nuevo: es lo que hace la Naturaleza en todos sus ecosistemas pero los seres humanos hemos construido un sistema económico totalmente alejado de esta realidad.

 

El primer paso para unas Navidades sin residuos es cambiar las gafas con las que vemos el mundo: pasar de una economía linear basada en el «usar y tirar» a una circular basada en el eterno aprovechamiento de los recursos.

Si te interesa saber más sobre la Economía Circular, te recomendamos la web de la Ellen Macarthur Foundation, el referente mundial en el tema. Encontrarás un montón de recursos y ejemplos de empresas que ya están aplicando la circularidad a su actividad.

 

2. No tirar comida

 

Te parecerá muy evidente, pero es necesario decirlo. Sabías que se estima que un tercio de la comida del mundo se tira? Vivimos en un mundo capaz de generar alimento para toda la humanidad y sin embargo en algunos países las personas sufren o mueren de hambre mientras en otros la obesidad se ha convertido en una pandemia.

Las fiestas navideñas son época de comer mucho. Parece que cuánta más comida y más exótica mejor. La abundancia sin responsabilidad lleva a toneladas de comida desperdiciadas, especialmente cuando se come fuera.

 

Por ello, si cocinas en casa…

  • Planifica y calcula la cantidad de comida que compras y cocinas
  • Conserva las sobras correctamente y consúmelas o congélalas antes de que estropeen
  • Antes de tener que tirar, regala y comparte la comida que te sobre
  • Aprende recetas de aprovechamiento. Un buen ejemplo son los canelones, las croquetas o las conservas!

 

Y si sales a comer fuera, piensa en traerte un «tupper» para poder llevarte a casa la comida sobrante. Quizás es un gesto que te de vergüenza porque no está muy bien visto. Pero peor está tirar comida que has pagado y que está en buen estado cuando otra persona cerca de ti lo podría estar necesitando.

 

Iniciativas que evitan el desperdicio de alimentos:

A la hora de comprar comida o optar por opciones de restauración, existen cada vez más iniciativas que trabajan para aprovechar la comida que de otra manera se tiraría:

  • Es imperfect es una marca de mermeladas hechas a base de «fruta imperfecta». Rescatan piezas de fruta que no cumple con los estándares de medida o forma y elaboran confituras con ellas. Así evitan que se desperdicie comida en perfecto estado que sería descartada por su aspecto.
  • The Tasty Hour. Es una iniciativa nacida en Barcelona que rescata productos sobrantes de pastelería y los sirve en eventos y oficinas a un precio más barato.
  • Salvados Beer es una marca de cerveza que recupera excedentes de pan y lo usa para elaborar cerveza.
  • La app To Good To Go te muestra establecimientos con excedentes de comida a tu alrededor para que puedas recoger «packs sorpresa» a última hora y evitar que se tire comida al final del día.

 

3. Hacer regalos inmateriales

 

A veces regalamos por regalar y acabamos llenando nuestras casa de objetos de poca utilidad. Objetos que acaban siendo trastos y que nos aportan bien poco a la vez que nos quitan sitio.

Qué tal si utilizamos el dinero en regalos no materiales? Aquí algunos ejemplos:

  • Tiempo de calidad y presencia: en los tiempos que corren… es el mayor de los lujos!
  • Experiencias: hacer una actividad de deporte de aventuras o una cena para dos en un restaurante especial
  • Cultura y espectáculos: cine, teatro, museos, conciertos… son experiencias que se viven, se comparten y no se olvidan
  • Educación y conocimiento: el saber no ocupa lugar, nunca mejor dicho! Desde una cata de quesos, un taller de costura o una ayudita para ese curso que quieres hacer… invertir en educación siempre es una buena idea

 

4. Cambiar el «tener» por el «utilizar»

 

Cada vez tiene menos sentido comprar algo y poseerlo cuando en verdad solo necesitas utilizarlo. Es lo que se llama el cambio de producto a servicio y te ponemos dos casos claros de ello:

  • El transporte: por qué gastarte dinero en un coche o una moto de propiedad que se va a pasar la mayor parte de su tiempo aparcado en la calle o en un garaje cuando existen opciones de carsharing y motosharing? Cada vez existen más opciones de movilidad que nos permiten pagar un servicio por minutos o horas en vez de adquirir un vehículo y pagar además un seguro y sus reparaciones. Qué tal si regalas un abono de tres meses de motosharing? Servicios como eCooltra o Yego son ejemplos de ello.

Ecooltra, un modelo de éxito de motosharing

  • La música. Es otro caso por excelencia de que ya no necesitamos comprar el soporte físico del antiguo CD para disfrutar de nuestra música favorita. Gracias a las plataformas de streaming como Spotify o Monkingme, tienes música disponible en todos tus dispositivos de manera gratuita o pagando una cuota mensual por la opción Premium. Menos residuos y muchas más ventajas. Qué tal regala una suscrición a Spotify?

Spotify: toda tu música en una plataforma multidispositivo

 

La economía del compartir: Sharing Economy

 

El fenómeno de la Economía Colaborativa y la servitización de los productos está haciendo que los recursos dejen de estar infrautilizados y que no dependamos de lo material y la propiedad para satisfacer una necesidad.

Un último ejemplo: para qué te vas a comprar o regalar un taladro estas Navidades si realmente solo lo vas a usar en ocasiones contadas? En vez de esto, pídelo a un vecino, compártelo entre varias personas o acude a una «biblioteca de las cosas» (library of things), una iniciativa que se va extendiendo por cada vez más ciudades.

 

Otro ejemplo que nos gusta compartir de consumo colaborativo es la aplicación para móviles Lendi, una iniciativa surgida en Barcelona que promueve el compartir entre vecinos cosas que necesitamos.

 

5. Regalar para durar

 

Ya que vas a comprar o regalar algo, que sea algo de calidad que vaya a durar el máximo de tiempo posible.
Te recomendamos que antes de adquirir cualquier cosa te hagas estas preguntas:

  • Lo necesita realmente?
  • Está diseñado/a para durar?
  • Es reutilizable o de un solo uso?
  • Se puede reparar fácilmente?
  • Se le puede dar una segunda vida al final de su uso?
  • Se puede reciclar bien?

 

A veces no tenemos todas las respuestas, pero tener en cuenta estos factores antes de comprar cualquier cosa contribuirá a que todo nos dure más y tarde más en convertirse en residuo.

Contra la obsolescencia programada… repara!

Aunque nos hagamos a conciencia las anteriores preguntas, muchos objetos están diseñados y creados para durar poco. Así el fabricante se asegura que en un plazo determinado de tiempo necesites comprarlo de nuevo. Es lo que se llama Obsolescencia Programada y es algo que hay que cambiar radicalmente porque no podemos basar nuestro modelo económico en que las empresas fabriquen objetos de mala calidad para que su supervivencia se base en que les sigamos comprando.

En Barcelona existen dos iniciativas muy interesantes que facilitan al ciudadano alargar la vida útil de sus objetos:

  • Millor que nou (Mejor que nuevo): talleres públicos de reparación de pequeños electrodomésticos y objetos varios
  • Reparatruck: un camión que presta servicio gratuito ambulante de reparación, iniciativa de la entidad Solidança.

6. Regala apoyo a un mundo mejor

 

Ahí fuera hay un montón de proyectos que luchan por crear un mundo mejor y más sostenible. Así que por qué no dedicar una parte de nuestros dinero a apoyar causas transformadoras? Aquí van algunos ejemplos para regalar:

 

  • Una cuota anual a alguna asociación o ONG que luche por una causa con la que te identifiques
  • Una aportación a una campaña de crowdfunding o micromecenazgo de un proyecto que creas que vale la pena en alguna de las plataformas existentes: Ulule, Verkami, Goteo
  • Compra de productos de alguna iniciativa que contribuya a la Economía Social y Solidaria
  • Puesta por iniciativas locales y de proximidad, ya sean productos de alimentación, artistas o otros.

 

¿Cómo reconocer un buen regalo?

Aunque es difícil a veces dar con el producto perfecto, cuando nos encontramos delante de muchas opciones para comprar una misma cosa, puedes utilizar el criterio de valorar la opción que cumpla con el mayor número de estos criterios de consumo responsable:

  • Sostenibilidad
  • Proximidad
  • Comercio Justo
  • Solidaridad
  • Inclusión social
  • Sin residuos innecesarios

 

Acabamos esta propuesta de consejos y reflexiones con una afirmación que nos mueve cada día: con cada decisión de compra (y de no compra), tenemos el poder como consumidores de transformar el mundo hacia una dirección. Compramos más que votamos, así que nuestras compras influyen enormemente en dar forma al mundo que nos rodea.

 

Como afirmó la diseñadora británica Vivienne Westwood, a la hora de comprar, ya sea en Navidad o en cualquier otra época del año… «Compra menos, Escoge bien y Házlo durar» 

 

De parte del equipo de Go Zero Waste, felices fiestas y feliz consumo responsable y sin residuos!

Si estas fiestas y todo el año te animas a comprar más a granel, en formatos reutilizables y sin tanto plástico, te podemos ayudar!

Descárgate Go Zero Waste app y lo tendrás más fácil. 🙂